Datos recientes indican que la correlación entre el Kospi de Corea del Sur y el Nasdaq 100 de EE. UU. ha alcanzado su nivel más alto desde 2021, aproximadamente 0.50. Esta tendencia refleja la creciente influencia de los principales fabricantes de chips de memoria coreanos, Samsung Electronics y SK Hynix, que juntos representan más de la mitad del índice Kospi.
Dado que estas empresas son fundamentales para la cadena de suministro de hardware de IA, sus destinos están cada vez más ligados a los patrones de gasto de los gigantes tecnológicos de EE. UU.
El analista Rolf Bulk señaló que la demanda de chips de memoria para centros de datos ha aumentado, con los centros de datos representando ahora más de la mitad de la demanda global de DRAM, frente al 40% del año pasado. Este cambio permite a los inversores en Asia evaluar la fortaleza de la demanda global de IA antes de la apertura del mercado estadounidense.
Notablemente, SK Hynix ha surgido como un indicador clave debido a su exposición a la memoria de alto ancho de banda, esencial para las aplicaciones de IA. La interconexión fue evidente el 13 de julio, cuando una caída significativa en las acciones de SK Hynix llevó a una disminución correspondiente en el Nasdaq.
Expertos como Peter Kim del KB Financial Group han observado que, si bien el mercado de chips de memoria coreano ha comenzado a recuperarse, inicialmente se quedó atrás de las acciones tecnológicas de EE. UU., que estaban más enfocadas en inversiones de hiperescaladores.
Sin embargo, a medida que el tema de la IA impulsa cada vez más ambos mercados, los beneficios tradicionales de diversificación de mantener acciones de EE. UU. y Corea del Sur están disminuyendo. Los analistas advierten que una desaceleración en los gastos de capital de los hiperescaladores podría impactar desproporcionadamente al mercado coreano, que depende en gran medida de este tema cíclico.
Además, la volatilidad de las acciones de memoria coreanas, exacerbada por los flujos de ETF apalancados, genera preocupaciones para los inversores. Si bien las tendencias actuales muestran un beneficio compartido por el aumento de los precios de DRAM, las diferencias en los gastos de capital y las ofertas de productos pueden llevar a desempeños divergentes en el futuro.
Adicionalmente, el ascenso de los productores de chips de memoria chinos representa un riesgo emergente, como lo demuestra el significativo debut del Changxin Technology Group en el mercado STAR de Shanghái.