La Oficina de Estadísticas Laborales está lista para publicar el informe del IPC de agosto, que se espera muestre un aumento del 0.4% en los costos de todos los bienes y servicios, lo que llevaría a una tasa de inflación anual del 3.4%. Se proyecta que la inflación subyacente, excluyendo alimentos y energía, aumente un 0.2%, resultando en una tasa anual del 2.4%.
Estos datos, junto con las cifras recientes del índice de precios al productor (IPP), informarán la decisión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) sobre las tasas de interés el próximo miércoles.
Analistas de Nomura enfatizan que los datos del IPC son cruciales, ya que muchos componentes del índice de gastos de consumo personal (PCE), la medida principal de inflación de la Fed, se derivan del IPC. Actualmente, hay un 73% de probabilidad de un aumento de tasas de un cuarto de punto, influenciado por la volatilidad de las expectativas y los precios de la energía.
Bill Adams, economista jefe de EE. UU. en Fifth Third Commercial Bank, señala que el aumento de los precios de la energía podría inclinar a la Fed hacia un aumento de tasas, mientras que cualquier resultado inesperado del IPC o desarrollos geopolíticos también podrían impactar la decisión.