Los operadores del mercado han elevado la probabilidad de un aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal al 70% tras un informe que indica un aumento del 0.4% en el índice de precios al productor (IPP) de agosto, lo que llevó el IPP anual al 5.4%. Este aumento en los precios mayoristas coincidió con un aumento en los precios del petróleo crudo en EE.
UU., superando los $100 por barril, complicando aún más el panorama inflacionario. Jeffrey Roach, economista jefe de LPL Financial, señaló que el conflicto en curso en el Medio Oriente está exacerbando las presiones inflacionarias, lo que hace que un aumento de tasas la próxima semana parezca probable.
Además, el reciente aumento de un cuarto de punto porcentual del Banco Central Europeo y las revisiones de las previsiones de inflación reflejan preocupaciones más amplias sobre los impactos económicos derivados de las tensiones geopolíticas.
Los analistas, incluido David Russell de TradeStation, enfatizan que el aumento de los precios del petróleo y las bajas solicitudes de desempleo crean un entorno desafiante para que la Reserva Federal evite aumentar las tasas. El próximo informe del índice de precios al consumidor (IPC) proporcionará más información, con expectativas de una lectura anual principal del 3.4%.
Stephen Juneau de Bank of America sugiere que el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) básico, que la Reserva Federal prioriza, está avanzando hacia un nivel que apoyaría un aumento de tasas.
En general, la combinación de precios mayoristas en aumento, costos del petróleo e inestabilidad geopolítica indica una postura más agresiva de la Reserva Federal en la lucha contra la inflación, lo que podría tener implicaciones significativas para el mercado y el crecimiento económico.