El jueves, Zoox recibió una exención temporal de ciertas regulaciones de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), lo que le permite desplegar hasta 2,500 vehículos anualmente durante dos años. Esta exención es crucial ya que permite a Zoox comenzar a cobrar por sus servicios de robotaxi, con planes de lanzar viajes de pago en Las Vegas el próximo mes.
La CEO Aicha Evans enfatizó la importancia de este hito tanto para Zoox como para la industria de vehículos autónomos. Anteriormente, Zoox había recibido una exención para demostrar sus vehículos en vías públicas, pero carecía de la autorización para cobrar tarifas. La compañía ha estado expandiendo sus ubicaciones de prueba y ha ofrecido viajes gratuitos en áreas seleccionadas.
A diferencia de competidores como Waymo, que utiliza vehículos modificados, el diseño único de Zoox carece de controles tradicionales para el conductor, lo que lo somete a diferentes estándares de seguridad.
La NHTSA también ha destacado preocupaciones sobre los vehículos sin conductor interfiriendo con los servicios de emergencia, lo que llevó a Zoox a retirar 105 robotaxis para abordar un problema de software. Este desarrollo es significativo ya que posiciona a Zoox para competir en el creciente mercado de transporte autónomo, a pesar de enfrentar desafíos regulatorios.