El lunes por la noche, la Corte Suprema negó una solicitud de la administración Trump para levantar un bloqueo judicial sobre una controvertida regla del Servicio Postal de EE. UU. que habría dificultado la votación por correo para las próximas elecciones de medio término.
La decisión no firmada indicó que la administración era poco probable que tuviera éxito en su impugnación contra una orden judicial preliminar de un tribunal federal de Boston. Esta decisión es crucial ya que llega a menos de dos meses de las elecciones que determinarán el control del Congreso, donde los republicanos actualmente tienen mayorías estrechas.
El juez Brett Kavanaugh, al coincidir con la decisión, señaló que implementar la regla antes de las elecciones sería arbitrario debido a la falta de tiempo para que los funcionarios estatales y locales se adapten.
La regla, que surgió de una orden ejecutiva de Trump, incluía nuevos estándares para los sobres de las boletas y requería que los estados mantuvieran listas de votantes elegibles para las boletas por correo.
Las opiniones disidentes de los jueces Alito y Thomas destacaron preocupaciones sobre el interés del gobierno en hacer cumplir la regla, con Alito argumentando que los demandantes carecían de legitimación.
Las reacciones de demandantes como Celina Stewart, CEO de la Liga de Mujeres Votantes, enfatizaron el alivio por la decisión de la Corte, enmarcando las acciones del Servicio Postal como un exceso que podría interrumpir las elecciones en todo el país.
La Fiscal General de Nueva York, Letitia James, hizo eco de este sentimiento, subrayando la importancia de asegurar que cada boleta elegible sea contada y alentando la participación de los votantes en las próximas elecciones.