La Ley de Claridad, que ha estado estancada en el Senado desde que fue aprobada por el Comité Bancario en mayo, enfrenta una votación decisiva que podría determinar su futuro. El líder de la mayoría del Senado, John Thune, ha programado esta votación preliminar como un momento crítico para el proyecto de ley, que requiere al menos siete votos demócratas para superar un filibustero.
Las principales preocupaciones de los bancos incluyen la necesidad de disposiciones para prevenir pagos similares a intereses en stablecoins, lo que argumentan podría llevar a una fuga de depósitos. Además, muchos demócratas son reacios a apoyar el proyecto de ley sin un lenguaje ético más sólido para prevenir posibles conflictos de interés que involucren al expresidente Trump y su familia.
A pesar de estos desafíos, los partidarios como la senadora Cynthia Lummis creen que el proyecto de ley refleja prioridades bipartidistas y debería convertirse en ley.
La versión actualizada del proyecto de ley incluye compromisos destinados a abordar estas preocupaciones, como permitir que los fiscales generales estatales hagan cumplir los requisitos éticos y ajustar las disposiciones de rendimiento de stablecoins para apaciguar los intereses bancarios.
Sin embargo, la oposición sigue siendo fuerte, con casi 80 grupos bancarios instando a más enmiendas para proteger a los bancos comunitarios. El resultado de esta votación es crítico, ya que no aprobarla podría obstaculizar las posibilidades del proyecto de ley de ser revisitado antes del final de la sesión del Congreso.
Mientras tanto, los defensores de las criptomonedas, incluido el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, expresan optimismo sobre las perspectivas del proyecto de ley, sugiriendo que la claridad regulatoria surgirá independientemente del resultado de la votación.