Irán y los Emiratos Árabes Unidos han dado un paso notable hacia la reconciliación diplomática al respaldar una declaración conjunta del grupo BRICS, que pide moderación en la guerra actual de Oriente Medio.
Esta reunión, que incluyó al presidente iraní Masoud Pezeshkian y al príncipe heredero de Abu Dabi, Sheikh Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, marca el diálogo de más alto nivel entre las dos naciones desde que comenzó el conflicto.
La declaración de BRICS enfatiza la necesidad de desescalada, protección de civiles y respeto por la soberanía estatal, al tiempo que aborda la importancia de mantener el comercio global y la seguridad energética.
Aunque los analistas sugieren que esta declaración puede no alterar significativamente el panorama geopolítico, demuestra un frente unido entre las naciones emergentes y refleja un compromiso con el diálogo continuo. El primer ministro indio Narendra Modi destacó la importancia de BRICS en la influencia sobre la gobernanza global y en fomentar la cooperación entre sus miembros.
La cumbre también contó con líderes como el ruso Vladimir Putin y el chino Xi Jinping, quienes subrayaron el objetivo del bloque de remodelar las normas internacionales y promover la equidad en los asuntos globales.