Durante un reciente viaje a Irlanda, el presidente Trump sugirió que el conflicto en curso en Irán probablemente terminará poco después de las próximas elecciones de medio término, lo que él cree que resultará en una fuerte caída en los precios del petróleo.
El viernes, los precios del petróleo ya habían retrocedido, con el crudo Brent cerrando a la baja un 2.8% en $104.61 por barril y el West Texas Intermediate de EE. UU. bajando un 2.4% a $100.05 por barril. Esta caída de precios siguió a informes de discusiones diplomáticas entre Irán y los estados del Golfo sobre el estrecho de Ormuz, lo que indica una posible reducción de tensiones.
Sin embargo, el presidente iraní Masoud Pezeshkian afirmó que Irán no cedería a presiones externas, enfatizando la resiliencia del país frente a las acciones de EE. UU. e Israel. Además, Trump indicó que Irán probablemente estaba detrás de recientes ataques con drones en el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, que tiene una capacidad de 7 millones de barriles por día.
Los ataques llevaron a Arabia Saudita a cerrar el oleoducto como medida de precaución. Además, Trump mencionó que los rebeldes hutíes de Yemen han expresado su deseo de evitar conflictos con EE. UU., aunque sus recientes avances territoriales plantean riesgos para rutas de envío críticas.
La situación sigue siendo fluida, con posibles implicaciones para el suministro y los precios del petróleo a nivel global, particularmente si los hutíes intensifican sus acciones en la región.