Durante el Foro Empresarial de BRICS, el presidente iraní Masoud Pezeshkian y el presidente ruso Vladimir Putin criticaron las sanciones occidentales, instando al Sur Global a mejorar las relaciones comerciales. Pezeshkian enfatizó la necesidad de que BRICS cree un entorno que impida que cualquier país interrumpa el comercio legítimo a través de la monopolización de instrumentos financieros.
Señaló que la presión sobre Irán ha escalado a agresiones militares por parte de EE. UU. e Israel, lo que tiene implicaciones más amplias para la estabilidad regional y global, afectando particularmente a los mercados energéticos. Los precios del diésel en EE.
UU. alcanzaron los $6 por galón, impulsados por interrupciones en el suministro vinculadas a conflictos que involucran a Irán y Ucrania, con futuros del petróleo crudo superando los $100 por barril. Ambos líderes destacaron la importancia de la seguridad alimentaria y energética, con Pezeshkian ofreciendo los recursos energéticos de Irán como una oportunidad de asociación estratégica.
Putin criticó las extensas sanciones impuestas a Rusia, afirmando que se han aplicado más de 30,000 sanciones a su país, las cuales argumenta son intentos de otras naciones por proteger sus intereses económicos.
Señaló que los países BRICS han contribuido significativamente al crecimiento del PIB global, posicionando al bloque como una plataforma viable para el desarrollo económico en medio de las presiones occidentales.