El presidente Lee Jae Myung ha trazado paralelismos entre la situación inmobiliaria actual de Corea del Sur y las 'décadas perdidas' de Japón tras el colapso de su mercado de propiedades a principios de la década de 1990.
Destacó que el sector inmobiliario constituye una parte significativa de la riqueza de los hogares en Corea del Sur, con un 75.8% de los activos de los hogares vinculados a bienes raíces a marzo de 2025. A pesar de estas preocupaciones, economistas como Kang Min Joo de ING y Gareth Leather de Capital Economics argumentan que los temores de un estallido inminente de la burbuja están exagerados.
Señalan que las estrictas condiciones de préstamo hipotecario y un requisito significativo de pago inicial para los compradores de vivienda son factores mitigantes. Si bien los precios de las propiedades en Seúl han aumentado, solo están un 10% por encima de los niveles de enero de 2022, y los precios en otras ciudades como Busan han disminuido significativamente.
Los expertos reconocen que, aunque Corea del Sur comparte algunas características financieras con Japón antes de su colapso, actualmente no está experimentando los mismos flujos de capital o la apreciación de la moneda que caracterizaban el entorno previo a la burbuja de Japón, lo que permite respuestas de política monetaria más flexibles.
En general, aunque la situación merece atención, el riesgo inmediato de un colapso inmobiliario parece limitado.