El director de inversiones de Morgan Stanley, Jim Caron, enfatiza la importancia de diversificar las fuentes de ingresos para mitigar los riesgos asociados con la renta fija y las acciones. La firma sugiere una cartera que incluya acciones estadounidenses e internacionales, bonos, fideicomisos de inversión en bienes raíces y materias primas.
Caron señala que un enfoque macro desde arriba guía sus decisiones de asignación de activos, con expectativas actuales de que la Reserva Federal mantendrá tasas de interés estables. El segmento de renta fija incluye bonos corporativos de alta calidad, valores respaldados por activos y bonos de mercados emergentes, particularmente de Brasil e Indonesia, que ofrecen rendimientos atractivos.
Para las acciones, el enfoque está en empresas que generan dividendos de calidad y aquellas que se benefician de los avances en inteligencia artificial. La cartera se reajusta de seis a ocho veces al año, con un fuerte énfasis en la conciencia fiscal para evitar eventos fiscales innecesarios para los clientes.