Muchas organizaciones sin fines de lucro están luchando por recolectar donaciones IRA debido a los obstáculos burocráticos establecidos por las instituciones financieras. Típicamente, los donantes pueden dejar sus IRAs a organizaciones benéficas sin alterar sus testamentos, permitiendo que la cantidad se deduzca de sus patrimonios imponibles y evitando impuestos sobre la renta.
Sin embargo, los expertos informan que el proceso puede tardar meses o incluso años, ya que algunas corredurías requieren que las organizaciones benéficas abran nuevas cuentas y proporcionen información personal sensible sobre sus empleados o miembros de la junta.
Por ejemplo, Rob Hilbert, presidente de la Iowa PBS Foundation, señaló que su organización una vez tardó más de cinco años en recolectar una donación de $6,000, destacando las demandas invasivas de los custodios. Jon Kraus de la Universidad de Denver compartió una experiencia similar, donde una cuenta de $2 millones tardó dos años en acceder, retrasando becas potenciales para estudiantes.
A medida que la transferencia de riqueza continúa, con un estimado de $18 billones que se espera sean donados para 2048, los líderes de organizaciones sin fines de lucro están abogando por leyes estatales para agilizar el proceso. Seis estados ya han aprobado tal legislación, y California está lista para seguir.
La inconsistencia entre las instituciones financieras complica aún más las cosas, ya que algunas, como Edward Jones y Merrill Lynch, son más fáciles de trabajar que otras. La creciente tendencia de requisitos estrictos podría impactar significativamente la capacidad de las organizaciones sin fines de lucro para acceder a fondos rápidamente, afectando en última instancia sus misiones y operaciones.