El 16 de septiembre de 2026, la Reserva Federal aumentó las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual, un movimiento que el mercado anticipaba. La decisión unánime de los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto fue inesperada dado los variados puntos de vista expresados antes de la reunión.
Tras el anuncio, el mercado de valores reaccionó negativamente, con el Promedio Industrial Dow Jones cayendo 631 puntos, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 2 años aumentó más de 7 puntos básicos. La breve conferencia de prensa del presidente Kevin Warsh enfatizó el enfoque de la Fed en la inflación, lo que pudo haber contribuido a la caída del mercado.
El gráfico de puntos de la Fed indicó que 16 de 18 funcionarios esperan al menos un aumento más de tasas este año, pero hay un desacuerdo significativo respecto a las expectativas futuras de tasas más allá de 2026. Warsh también mantuvo la independencia de la Fed en medio de presiones políticas, particularmente del presidente Trump, quien ha sido vocal sobre su deseo de tasas más bajas.
Los analistas expresaron opiniones mixtas, algunos sugiriendo que el compromiso de la Fed para abordar la inflación podría respaldar los precios de los bonos del Tesoro a largo plazo, mientras que otros señalaron que las perspectivas para los activos de riesgo se han oscurecido a la luz de la postura agresiva de la Fed.