Visa, la red de pagos más grande del mundo, está llevando a cabo una reducción significativa de su fuerza laboral como parte de una estrategia liderada por el CEO Ryan McInerney para optimizar operaciones y centrarse en sectores de crecimiento.
Los despidos, que afectan principalmente a las operaciones de tecnología y productos, se producen mientras la empresa busca adaptarse al panorama en evolución donde la inteligencia artificial está automatizando cada vez más tareas tradicionalmente realizadas por humanos. Si bien la IA es un factor clave en esta decisión, no es la única razón para los despidos.
Visa tiene como objetivo redirigir recursos hacia áreas que identifica como oportunidades de crecimiento, como atender a clientes adinerados, mejorar las transacciones transfronterizas, expandir los pagos comerciales, explorar stablecoins y la expansión geográfica.
McInerney enfatizó que estos cambios son necesarios para posicionar a Visa para el éxito futuro, citando resultados financieros positivos y satisfacción del cliente. La empresa, que contaba con alrededor de 34,100 empleados al final de su último año fiscal, está a punto de informar sus ganancias trimestrales, lo que proporcionará más información sobre su salud financiera en medio de estos cambios.