United Airlines, dirigida por el CEO Scott Kirby, está lidiando con las implicaciones de los retrasos en la certificación del Boeing 737 Max 10, que se esperaba que se completara hace más de seis años.
La aerolínea tiene cientos de asientos reclinables en almacenamiento que están diseñados específicamente para esta aeronave, pero con la certificación ahora anticipada para el verano de 2027, United debe determinar cómo utilizar estos asientos. Los retrasos se deben al rediseño de un sistema anti-hielo por parte de Boeing y al aumento de la supervisión tras problemas de seguridad anteriores.
Mientras United ha cambiado de rumbo equipando sus aeronaves Airbus A321neo con nuevas opciones de asientos premium para rutas transcontinentales, las dimensiones diferentes de los tipos de aeronaves complican la integración de los asientos almacenados.
United tiene 167 Boeing 737 Max 10 en pedido, y la incertidumbre en torno a su configuración y despliegue podría afectar la posición competitiva de la aerolínea en el mercado mientras busca mejorar sus ofertas premium.