El plan del presidente Donald Trump de imponer una tarifa del 20% sobre la carga que pasa por el estrecho de Ormuz ha suscitado temores de nuevas interrupciones en el suministro de petróleo, especialmente si el conflicto se intensifica en la región.
Los analistas enfatizan que, aunque el costo directo de la tarifa puede ser menos significativo, las implicaciones para la seguridad de la navegación son profundas. Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, señaló que el optimismo del mercado respecto al suministro de petróleo ha disminuido, especialmente tras el reciente memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán.
Estima que la tarifa propuesta podría añadir aproximadamente $16 por barril a los precios del petróleo, aunque los detalles de su implementación siguen siendo inciertos. Los analistas de Citi advirtieron que el riesgo de escalada militar ha aumentado, lo que podría llevar a precios más altos del petróleo durante un período prolongado.
La reacción inmediata del mercado vio cómo los futuros del West Texas Intermediate de EE. UU. aumentaron un 2.27% a $79.91 por barril, mientras que los futuros del crudo Brent aumentaron un 2.14% a $85.11.
Además, el tráfico de buques a través del estrecho ha disminuido significativamente, con solo 14 barcos cruzando recientemente, lo que genera preocupaciones de que las interrupciones continuas podrían obligar a los productores a reducir la producción si se alcanzan las capacidades de almacenamiento.
Esta situación socava las expectativas previas de la Agencia Internacional de Energía sobre un mercado petrolero estable, particularmente a medida que la demanda asiática podría recuperarse mientras que el suministro de Oriente Medio se vuelve menos confiable.
Los recientes recortes de precios de Arabia Saudita para el crudo en los mercados asiáticos ilustran aún más la dinámica cambiante a medida que la demanda y la confiabilidad del suministro fluctúan.