En junio, las exportaciones de China aumentaron un 27% interanual, marcando el crecimiento más fuerte desde octubre de 2021 y superando las expectativas de los economistas del 18.2%. Las importaciones también aumentaron drásticamente un 36%, el mayor incremento desde junio de 2021, lo que indica un entorno comercial robusto.
El superávit comercial alcanzó los 125.6 mil millones de dólares, con exportaciones a EE. UU. aumentando aproximadamente un 14% y las importaciones subiendo un 26%. Notablemente, los envíos a Asia Sudoriental se dispararon un 35%, mientras que las exportaciones a la Unión Europea crecieron un 18.5%.
Este crecimiento se atribuye a una creciente demanda global de productos relacionados con la IA y a una apresurada acción de los minoristas estadounidenses para mitigar el impacto de los aumentos arancelarios anticipados.
A pesar de estos datos comerciales positivos, China enfrenta desafíos como un debilitamiento del consumo interno y la inversión privada, particularmente en el sector inmobiliario. Se espera que la próxima publicación de las cifras de crecimiento del PIB de China para el segundo trimestre muestre una desaceleración al 4.5%, frente al 5% del primer trimestre.
Los analistas están observando de cerca posibles medidas de estímulo de la reunión del Politburó a finales de julio, aunque las intervenciones significativas pueden ser limitadas a menos que el crecimiento disminuya de manera más pronunciada.