Los comentarios del embajador Whitaker se producen antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, donde las discusiones se centrarán en el gasto en defensa europeo y el futuro papel de EE. UU. en la OTAN. Señaló que EE. UU. está reduciendo su participación mientras espera que Europa asuma una mayor responsabilidad por su propia defensa.
Los aliados de la OTAN habían establecido previamente un objetivo de gasto en defensa del 5% del PIB para 2035, que incluye un objetivo central de gasto en defensa del 3.5%. Whitaker destacó que, aunque muchos países europeos han aumentado sus presupuestos de defensa, algunos, como el Reino Unido y Francia, enfrentan desafíos fiscales significativos.
Se espera que la cumbre aborde cómo la OTAN puede adaptarse a una posible reducción de la presencia militar de EE. UU. y garantizar que los compromisos se traduzcan en capacidades militares tangibles.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hizo eco de este sentimiento, enfatizando la necesidad de revisiones regulares del gasto en defensa y la importancia de superar las industrias de defensa fragmentadas. Las discusiones en la cumbre probablemente darán forma al futuro de la estrategia de defensa colectiva de la OTAN y los compromisos financieros de sus estados miembros.