Se espera que las subastas de autos clásicos durante la Monterey Car Week generen entre $470 millones y $500 millones, superando potencialmente el récord anterior de $471 millones establecido en 2022.
Este aumento se atribuye a una nueva generación de coleccionistas, principalmente millennials y Gen Z, que prefieren los supercoches modernos sobre los modelos tradicionales preferidos por las generaciones mayores. Autos notables como el McLaren F1 GTR de 1996 se estima que alcancen los $35 millones, mientras que un Ferrari Daytona SP3 de 2023 podría superar los $10 millones.
El Índice Hagerty Blue Chip, que rastrea los autos de colección tradicionales, ha visto una disminución del 2% en el último año, contrastando drásticamente con el aumento del 30% en el Índice Hagerty Supercar. Este cambio indica una creciente volatilidad en el mercado, ya que los coleccionistas más jóvenes a menudo ven estos autos como inversiones especulativas en lugar de activos a largo plazo.
Los expertos advierten que los rápidos aumentos de precios de los supercoches modernos pueden no ser sostenibles, con algunos precios triplicándose en subastas recientes. A pesar de la dinámica cambiante, Ferrari sigue siendo la marca dominante, con nueve de los diez autos más caros vendidos este año siendo Ferraris.
Las preferencias en evolución de los coleccionistas destacan una transformación significativa en el mercado de autos clásicos, que podría tener implicaciones duraderas para la fijación de precios y las estrategias de inversión en este sector.