Los inversores están subestimando actualmente la industria de defensa europea, que ha enfrentado desafíos como retrasos en la adquisición y una posible relajación de las tensiones geopolíticas.
Tras los decepcionantes resultados del primer trimestre de las principales empresas de defensa, existen preocupaciones sobre el futuro crecimiento del sector después de un pico en 2025 impulsado por el aumento del gasto militar. Sin embargo, la analista de Morningstar, Loredana Muharremi, argumenta que el mercado está malinterpretando los problemas a corto plazo como cambios fundamentales.
Rheinmetall, un actor clave en el sector de defensa, ha visto caer sus acciones un 26% este año, sin embargo, ha apreciado casi un 1,300% en los últimos cinco años debido al aumento del gasto gubernamental vinculado al conflicto en Ucrania.
Los analistas estiman que Rheinmetall podría capturar al menos el 20% de la demanda de equipos de Europa, excluyendo a Francia, y han establecido un valor justo de 2,380 euros (2,763 $) para las acciones, lo que indica un potencial de crecimiento del 91%.
Las preocupaciones sobre la dependencia de la empresa en la artillería tradicional y el riesgo de disminución de la demanda si el conflicto termina se contrarrestan con su enfoque estratégico en áreas de menor riesgo como la defensa aérea y los sistemas navales.
Las perspectivas a largo plazo siguen siendo positivas, impulsadas por programas de adquisición a varios años, el aumento del gasto de la OTAN y la necesidad de reabastecer los arsenales militares, siendo el reabastecimiento de municiones una oportunidad significativa en la próxima década.