Eli Lilly anunció que solicitará la aprobación regulatoria de su medicamento contra la obesidad, retatrutide, en el primer trimestre de 2027, tras los resultados positivos de dos ensayos clínicos de fase avanzada. La compañía había previsto presentar una solicitud este año, pero requiere tiempo adicional para finalizar los datos de fabricación y control de calidad.
En los ensayos, retatrutide demostró una pérdida de peso sustancial, con participantes perdiendo un promedio del 20.8% al 22.6% de su peso corporal en 80 semanas, y mostró mejoras en los niveles de azúcar en sangre para adultos con obesidad y diabetes tipo 2, así como para aquellos con enfermedades cardiovasculares.
Los efectos secundarios del medicamento fueron consistentes con otros tratamientos de la clase GLP-1, incluyendo principalmente diarrea, náuseas y estreñimiento. Con cinco ensayos clínicos de fase avanzada exitosos, Lilly está posicionando a retatrutide como un componente clave de su cartera de obesidad, junto a sus productos existentes Zepbound y Foundayo.
Analistas de TD Cowen proyectan que retatrutide podría generar $3.8 mil millones en ventas para 2030, enfatizando su importancia para mantener la cuota de mercado de Lilly frente a competidores como Novo Nordisk en un sector que se espera alcance los $100 mil millones para la década de 2030.
El mecanismo único de retatrutide apunta a múltiples hormonas, ofreciendo potencialmente un control del apetito más efectivo en comparación con los tratamientos existentes.