El inventario de la SPR ha caído por debajo de los 300 millones de barriles por primera vez desde principios de la década de 1980, principalmente debido a la liberación de 172 millones de barriles en respuesta a las interrupciones de suministro causadas por el conflicto en Irán.
Los expertos advierten que agotar aún más la reserva podría arriesgar el daño a las cavernas, que son esenciales para mantener la integridad de la reserva y garantizar un suministro rápido de petróleo durante emergencias.
Amos Hochstein, un exasesor senior de energía del presidente Biden, afirmó que caer por debajo de los 300 millones de barriles podría llevar a un daño irreversible a las cavernas, dificultando su restauración. El Departamento de Energía ha contrarrestado estas afirmaciones, asegurando que las cavernas son seguras y que la relación petróleo-agua se mantiene estable.
Sin embargo, persisten las preocupaciones en todo el espectro político sobre la integridad estructural de las cavernas, especialmente después de las reducciones anteriores. La Oficina de Responsabilidad Gubernamental ha indicado que las reducciones repetidas pueden llevar a formas indeseables de las cavernas y aumentar los riesgos geológicos.
Expertos como Siddharth Misra enfatizan que la capacidad operativa de la SPR está en riesgo cuando los niveles de inventario caen por debajo de los 300 millones de barriles, lo que podría ralentizar los tiempos de respuesta en futuras crisis. Con los niveles actuales de la SPR, los analistas advierten que EE.
UU. podría enfrentar desafíos para responder a emergencias, como huracanes, que podrían interrumpir el suministro de petróleo.