El reciente anuncio del presidente Trump sobre un peaje del 20% en el tráfico de carga a través del estrecho de Ormuz ha enviado ondas de choque a los mercados globales, especialmente al petróleo, que experimentó su mayor aumento en un solo día desde el inicio de la pandemia de COVID-19.
Esta decisión sigue a la reinstauración de un bloqueo naval en la región, que Trump afirma es necesario para que EE. UU. actúe como 'EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ'.
Sin embargo, la agencia marítima de la ONU ha declarado que no hay base legal para tales peajes, y líderes de la industria como Herbjorn Hansson, CEO de Nordic American Tankers, han criticado la tarifa como poco realista, destacando el impacto económico más amplio en los países que dependen de esta vital ruta de envío. Además, las acciones militares de EE.
UU. contra objetivos iraníes se han intensificado, complicando aún más el panorama geopolítico. Los inversores deben ser conscientes de que estos desarrollos podrían llevar a una mayor volatilidad en los precios del petróleo y a implicaciones más amplias en el mercado a medida que las tensiones aumentan en esta región crítica.