En el US Open de este año, jóvenes atletas con autismo participaron en un evento especial organizado por la Asociación de Tenis de EE. UU. y Love Serving Autism, una organización sin fines de lucro que utiliza deportes de raqueta como herramientas terapéuticas.
El programa, diseñado por Lisa Pugliese-LaCroix, una exjugadora profesional de tenis y patóloga del habla, tiene como objetivo mejorar las necesidades de desarrollo de individuos con autismo a través del tenis, pickleball y padel. Los participantes son apoyados por un equipo de terapeutas para mejorar sus habilidades motoras y su compromiso social.
Desde su inicio en 2017, la iniciativa se ha expandido a 77 ubicaciones, atendiendo a más de 6,000 individuos el año pasado, siendo el participante más joven de solo tres años. El programa aborda las necesidades de una población significativa, ya que aproximadamente 1 de cada 31 niños en EE. UU. es diagnosticado con autismo, a menudo vinculado a causas genéticas.
Love Serving Autism se basa principalmente en donaciones privadas y subvenciones, enfatizando su asociación con la USTA para proporcionar oportunidades a aquellos que suelen estar marginados en el deporte.
Pugliese-LaCroix expresó la alegría de ver a los participantes prosperar, señalando que muchos han desarrollado habilidades de comunicación verbal y un amor por el tenis, creando una comunidad de apoyo para ellos.