Países como India, Japón, China y Corea del Sur están estableciendo programas de transporte de hidrógeno impulsados por diversas motivaciones. Japón busca crear una sociedad del hidrógeno, mientras que Corea del Sur se centra en un ecosistema industrial de hidrógeno integrado.
China está construyendo una cadena de suministro de pilas de combustible para la competitividad en exportaciones, e India está persiguiendo adaptaciones ferroviarias de bajo costo para mejorar la autosuficiencia.
Los analistas, incluido Rajeev Pandey de Rystad Energy, reconocen el potencial del hidrógeno para descarbonizar industrias, pero advierten que su viabilidad comercial probablemente surgirá en sectores definidos para las décadas de 2030 y 2040.
Se espera que Corea del Sur e India lideren en la adopción de trenes de hidrógeno, con India lanzando recientemente su primer tren impulsado por hidrógeno y planeando desplegar 35 más bajo su iniciativa 'Hidrógeno para el Patrimonio'.
La inversión en tecnología de hidrógeno es significativa, con India proyectando atraer alrededor de $34 mil millones para capacidad de hidrógeno verde y amoníaco para 2030. La East Japan Railway de Japón planea introducir su tren híbrido de hidrógeno para 2027, mientras que Corea del Sur está invirtiendo fuertemente en proyectos de tranvías de hidrógeno.
Se anticipa que el mercado global de trenes de hidrógeno crecerá significativamente, reflejando una estrategia más amplia para el desarrollo del mercado de hidrógeno. Este cambio hacia el hidrógeno también se ve como una forma de mejorar la seguridad energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, especialmente para países como India y China.
En general, el impulso por el transporte de hidrógeno representa un movimiento estratégico para estas naciones para mantener la competitividad industrial y fomentar un futuro energético sostenible.