La muerte de un investigador en un instituto ruso anti-peste ha sido vinculada a un caso sospechoso de peste neumónica, que es una forma más contagiosa de la enfermedad en comparación con la peste bubónica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) está al tanto de la situación y ha ofrecido asistencia, aunque la causa de la muerte no ha sido confirmada oficialmente.
Las autoridades de salud locales han colocado a 189 personas bajo observación médica en Irkutsk debido a la posible exposición. La peste neumónica puede propagarse a través de gotas respiratorias, lo que la convierte en una preocupación significativa para el control de enfermedades.
Si bien se reportan alrededor de 2,000 casos de peste anualmente, la aparición de cepas multirresistentes a antibióticos representa un desafío para el tratamiento. La OMS ha evaluado que el riesgo para la salud pública es bajo en este momento, pero la situación se está monitoreando de cerca a medida que se disponga de más información.