Uber y Waymo han colaborado durante tres años para proporcionar viajes sin conductor exclusivamente a través de la aplicación de Uber en Atlanta y Austin.
Sin embargo, Waymo planea lanzar su propia aplicación en estas ciudades para enero de 2028, lo que indica su creciente capacidad para atraer pasajeros de manera independiente, ya que ya ha expandido sus servicios de robotaxi a nueve otros mercados.
A pesar del contrato existente que permite que los robotaxis de Waymo permanezcan en la plataforma de Uber hasta mayo de 2028, este cambio permite a Uber incorporar otros vehículos autónomos en su servicio. Se han reportado tensiones entre las dos compañías, lo que ha llevado a discusiones internas en Waymo sobre la posibilidad de separarse de Uber.
Tras el anuncio, las acciones de Uber cayeron más del 4%. Mientras tanto, Uber continúa invirtiendo en tecnología de vehículos autónomos de manera independiente, asociándose con varias startups y fabricantes de vehículos eléctricos.
Este desarrollo destaca el panorama competitivo del mercado de vehículos autónomos, donde empresas como Tesla y Zoox de Amazon también están persiguiendo aplicaciones independientes para sus servicios de robotaxi.