El último pronóstico del analista automotriz John Murphy indica que los legisladores de EE. UU. no están dispuestos a permitir que los fabricantes de automóviles chinos tengan acceso sin restricciones al mercado estadounidense, lo que podría interrumpir significativamente la producción local.
Actualmente, los vehículos importados de China enfrentan un arancel del 100%, lo que efectivamente impide la entrada de la mayoría de las marcas chinas en el mercado de EE. UU. A partir del próximo año, una prohibición de vehículos que contengan tecnología china restringirá aún más las importaciones.
Murphy predice que, a medida que la competencia de las marcas chinas aumente a nivel mundial, entre cinco y diez de las 38 marcas de automóviles actualmente en EE. UU. podrían desaparecer en la próxima década, identificando a Polestar, Maserati, Alfa Romeo, Jaguar y Fiat como particularmente vulnerables. Cabe destacar que Polestar no podrá vender nuevos vehículos en EE.
UU. después de 2027 debido a nuevas regulaciones. Murphy también prevé un aumento en la demanda de híbridos de gasolina y electricidad, que podrían capturar el 34% del mercado para 2030, mientras que se espera que el crecimiento de los vehículos eléctricos puros sea modesto.
Atribuye una disminución en el lanzamiento de vehículos de 2026 a 2028 a un error de juicio de la industria respecto a la demanda de vehículos eléctricos, etiquetando este período como un 'desierto de productos'. Este análisis subraya la dinámica cambiante de la industria automotriz y los posibles desafíos para las marcas existentes.