El senador Mitch McConnell, quien había estado ausente del Senado durante 92 días debido a problemas de salud tras una caída, regresó al Capitolio el lunes. Su ausencia generó preguntas sobre su salud y capacidad para cumplir con sus deberes, especialmente porque no había emitido un voto desde el 11 de junio.
McConnell, de 84 años, declaró que haría su mejor esfuerzo para estar presente en los votos importantes, reconociendo que su recuperación ha sido desafiante, particularmente debido a complicaciones de la polio infantil.
Su regreso es oportuno ya que el Senado se reanuda tras un receso de verano, y restablece un voto republicano en un Senado estrechamente dividido, donde los republicanos tienen una mayoría de 53-47.
La larga trayectoria de McConnell ha influido significativamente en el Partido Republicano y en el poder judicial federal, y su presencia es crucial a medida que se acerca al final de su carrera política en enero.