El 9 de junio de 2026, el presidente Donald Trump acusó a Irán de derribar un helicóptero Apache de EE. UU. sobre el estrecho de Hormuz, afirmando que los dos pilotos estaban a salvo. Indicó que EE. UU. 'respondería' a este incidente, aunque no especificó la naturaleza de la respuesta.
Esta declaración se produce en medio de negociaciones en curso para un posible acuerdo con Irán destinado a evitar que el país adquiera armas nucleares, que Trump sugirió podría finalizar en cuestión de días. Sin embargo, no se ha alcanzado ningún acuerdo a pesar de las afirmaciones anteriores de un progreso inminente. El Comando Central de EE.
UU. informó que el helicóptero se estrelló cerca de Omán y actualmente está investigando el incidente sin atribuir directamente la culpa a Irán. Funcionarios iraníes han hecho comentarios ambiguos sobre la situación, insinuando una disposición a escalar si es necesario.
Este incidente y la retórica circundante podrían aumentar las tensiones en el Medio Oriente, afectando potencialmente el suministro de petróleo global y la estabilidad del mercado.