El viernes, la Fiscal de EE. UU. para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, presentó una moción para desestimar la acusación contra David Hearn, quien había sido acusado de destrucción de propiedad relacionada con la Fuente Reflectante en el Monumento a Lincoln.
La presentación de Pirro indicó que el daño no fue causado por las acciones de Hearn, sino que resultó de una 'instalación defectuosa' por parte del contratista, Atlantic Industrial Coatings.
Inicialmente, Hearn fue acusado de dañar violentamente el revestimiento de la fuente, pero pruebas posteriores revelaron que los problemas surgieron de una renovación mal ejecutada, agravada por un cronograma apresurado para completar el proyecto antes de la celebración de America 250 en 2026.
El equipo legal de Hearn criticó a la administración Trump por señalarlo como chivo expiatorio, afirmando que el caso nunca debió ser perseguido. Exigieron una disculpa de la administración, enfatizando el uso indebido del poder gubernamental en esta situación. La Casa Blanca aún no ha comentado sobre el asunto.
Este caso refleja preocupaciones más amplias sobre la responsabilidad y el manejo de proyectos públicos, lo que podría tener implicaciones para futuros contratos y renovaciones gubernamentales.