La Copa Mundial de la FIFA 2026, que comenzará en la Ciudad de México y concluirá en el Estadio MetLife en Nueva Jersey, se anticipa como el mayor evento de apuestas de la historia, con analistas estimando que las apuestas globales podrían superar los $50 mil millones, un aumento notable desde más de $35 mil millones durante el torneo de 2022.
El analista de Macquarie, Chad Beynon, destaca que el formato ampliado, que contará con 48 equipos y 104 partidos, junto con zonas horarias favorables y un mayor acceso a apuestas deportivas legales en EE. UU., creará oportunidades sustanciales para las casas de apuestas y las empresas de datos deportivos.
Se espera que la Copa Mundial impulse el EBITDA de los operadores entre un 2% y un 5% en 2027, beneficiando particularmente a empresas como Flutter Entertainment, que tiene una fuerte presencia internacional. Deutsche Bank pronostica que el volumen de apuestas en EE.
UU. podría alcanzar aproximadamente $3.3 mil millones, con FanDuel y DraftKings proyectados para liderar el mercado con $1.3 mil millones y $1.1 mil millones, respectivamente. El panorama de las apuestas deportivas en EE. UU. ha madurado desde 2022, con el 65% de la población ahora teniendo acceso legal a las apuestas, en comparación con el 40% anteriormente.
Las opciones de apuestas mejoradas y la imprevisibilidad del torneo podrían impulsar picos significativos de participación, especialmente si el equipo nacional masculino de EE. UU. tiene un buen desempeño. Además, el auge de los mercados de predicción, que están ganando tracción entre los apostadores, podría diversificar aún más el panorama de las apuestas.
Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre el juego responsable, ya que la frecuencia de los partidos y las estrategias promocionales pueden llevar a una mayor dependencia del juego entre los usuarios.