El avance del Comité de Comercio del Senado en la Ley de Modernización de Vehículos de Motor de 2026 tiene como objetivo imponer prohibiciones más estrictas a los fabricantes de automóviles chinos, citando preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con la tecnología de vehículos y la recopilación de datos.
El presidente Ted Cruz destacó que el umbral de propiedad del 15% de la ley podría afectar inadvertidamente a Mercedes-Benz, ya que es parcialmente propiedad de inversores chinos BAIC y Geely, quienes poseen casi el 20% de sus acciones en conjunto. Cruz enfatizó la necesidad de enmiendas para prevenir consecuencias no deseadas para Mercedes-Benz, que emplea a más de 10,000 personas en EE.
UU. y tiene operaciones de fabricación significativas. La ley, presentada por los senadores Bernie Moreno y Elissa Slotkin, está diseñada para proteger la base industrial de EE. UU., pero ha recibido críticas, con Cruz acusando a General Motors de apoyar la legislación para debilitar la competencia de Mercedes-Benz. GM, el principal fabricante de automóviles en EE.
UU., no respondió a las solicitudes de comentarios. La legislación permite a Mercedes-Benz hasta 2030 para cumplir con el límite de propiedad o solicitar una exención, lo que indica un posible cambio en el panorama competitivo del mercado automotriz.