Nvidia reportó resultados impresionantes para el segundo trimestre del año fiscal 2027, superando las previsiones de ventas y aumentando su precio de acciones. Sin embargo, la compañía también reveló un preocupante aumento del 63% en las cuentas por cobrar netas, que pasaron de $38.5 mil millones a $63.1 mil millones entre enero y julio.
Esto indica un creciente retraso en los pedidos que han sido completados pero aún no pagados, con proyecciones de Bank of America sugiriendo que las cuentas por cobrar podrían alcanzar los $147 mil millones para 2029, un aumento del 107%. Las estimaciones de Morgan Stanley son aún más altas, prediciendo $171 mil millones para enero de 2029.
Además, se evidencia una concentración significativa de riesgo, ya que solo cinco clientes representan el 70% de estas cuentas por cobrar, principalmente de gigantes de la computación en la nube. Los compromisos financieros de Nvidia también se dispararon, más que duplicándose a $279 mil millones en el segundo trimestre, lo que genera preocupaciones sobre financiamiento circular.
Los analistas de Goldman Sachs destacaron estos compromisos como sustanciales, señalando que incluyen $366 mil millones en varios acuerdos. Además, el flujo de efectivo libre de Nvidia cayó drásticamente a $21 mil millones desde $49 mil millones en el trimestre anterior, cayendo muy por debajo de las expectativas debido a los términos de pago extendidos ofrecidos a los clientes.
Esta situación ha llevado a algunos analistas a advertir sobre las implicaciones de alargar los días de cuentas por cobrar, aunque otros lo ven como un problema temporal vinculado a estrategias de crecimiento agresivas.