La decisión de la jueza del Tribunal de Distrito de EE. UU. Indira Talwani detiene la implementación de la orden ejecutiva de Trump durante dos semanas, justo antes de que se envíen las boletas por correo para las elecciones de medio término.
Esta decisión sigue a demandas de demócratas y grupos de derechos de voto, quienes argumentan que los nuevos requisitos del Servicio Postal para las boletas por correo son inconstitucionales y podrían interrumpir el proceso electoral.
Casi un tercio de los estadounidenses vota por correo, y los funcionarios electorales advierten que carecen del tiempo y los recursos para adaptarse a las nuevas reglas. Talwani enfatizó la impracticabilidad de rediseñar las boletas por correo y capacitar a los funcionarios a tiempo para las elecciones.
El caso podría ser apelado ante la Corte Suprema, que recientemente permitió a la administración continuar con sus planes, pero no se pronunció sobre la legalidad de la orden ejecutiva en sí.
La batalla legal en curso refleja tensiones más amplias sobre los derechos de voto y la integridad electoral, particularmente mientras Trump continúa desafiando la votación por correo a pesar de usarla él mismo. El resultado de este caso podría tener implicaciones duraderas sobre cómo se llevan a cabo las elecciones en EE. UU.