Viking Holdings ha visto caer su precio de acción casi un 20% desde un máximo histórico de $108 el 5 de agosto, en gran parte debido a las presiones más amplias sobre las acciones de cruceros por el aumento de los precios del petróleo y las incertidumbres geopolíticas, así como a problemas específicos como los bajos niveles de agua que afectan los itinerarios de cruceros fluviales.
Cramer argumenta que el mercado está reaccionando de manera exagerada a estas interrupciones temporales, enfatizando que el negocio subyacente de Viking sigue siendo robusto, con fuertes reservas y una base de clientes premium.
Señaló que, hasta el 9 de agosto, Viking había vendido el 96% de su capacidad principal para 2026 y el 53% para 2027, con reservas anticipadas que totalizan $4.71 mil millones, un aumento del 21% respecto al año anterior. Cramer apoya la decisión de Viking de emitir vales a los pasajeros afectados, viéndolo como una inversión estratégica en la lealtad del cliente.
A pesar de una valoración de aproximadamente 22 veces las ganancias de los próximos 12 meses, Cramer cree que esta prima está justificada dado el potencial de crecimiento y rentabilidad de Viking. Ha sido un defensor de Viking desde su OPI en mayo de 2024, sugiriendo que la reciente caída presenta un punto de entrada favorable para los inversores.