Las acciones de Eli Lilly alcanzaron máximos históricos tras la presentación de nuevos datos sobre retatrutide, un medicamento de próxima generación para la obesidad, en la conferencia de la Asociación Americana de Diabetes.
Este medicamento demostró una pérdida de peso del 19% con una dosis más baja de 4 miligramos, comparable a la dosis máxima del tratamiento actual de obesidad de Lilly, Zepbound. Analistas de Goldman Sachs y Barclays expresaron optimismo sobre la expansión del pipeline de obesidad de Lilly, destacando el potencial de eficacia y tolerabilidad de retatrutide.
Se considera que la compañía está ganando una ventaja competitiva en el mercado de la obesidad, especialmente dado que sus acciones han aumentado un 35% desde los mínimos del año y un 85% desde su mínimo de 52 semanas.
Jim Cramer señaló que, aunque la acción ha experimentado un aumento parabólico, cree en mantenerla debido a la solidez del pipeline de medicamentos de Lilly y los beneficios de salud más amplios de los medicamentos GLP-1. Criticó a los empleadores y aseguradoras por limitar la cobertura de estas terapias, argumentando que sus beneficios de salud a largo plazo justifican los costos.
En general, los desarrollos sugieren un futuro robusto para Eli Lilly en el sector del tratamiento de la obesidad y más allá.