La batería de arena en Pornainen, Finlandia, desarrollada por Polar Night Energy y encargada por Loviisan Lämpö, utiliza 2,000 toneladas métricas de esteatita triturada para almacenar energía térmica, capaz de proporcionar 100 megavatios-hora de calor.
Esta instalación puede satisfacer casi un mes de necesidades de calefacción en verano para los 5,000 residentes del pueblo y aproximadamente una semana en invierno, marcando un cambio de los métodos de calefacción tradicionales que dependen del petróleo y los astillas de madera.
El proyecto ha reducido las emisiones de gases de efecto invernadero de la red de calefacción local en casi un 70% y ha disminuido el uso de astillas de madera en aproximadamente un 60%.
Tommi Eronen, CEO de Polar Night Energy, enfatizó la importancia del almacenamiento de energía en un paisaje energético dominado por las energías renovables, sugiriendo que las baterías de arena podrían reemplazar tecnologías dependientes de materiales de tierras raras como las baterías de iones de litio.
La batería de arena funciona calentando arena con electricidad excedente de fuentes renovables, almacenando el calor para su uso posterior, lo que permite una gestión energética rentable. Esta tecnología ha atraído interés internacional, con consultas de comunidades de todo el mundo que buscan transitar lejos de los combustibles fósiles.
Expertos como Jan Rosenow de la Universidad de Oxford creen que el modelo de batería de arena podría replicarse a nivel global debido a su eficiencia y sostenibilidad.
Loviisan Lämpö tiene como objetivo aumentar significativamente la contribución de la batería de arena a la producción de calefacción urbana, mostrando su potencial como una solución viable para los desafíos de almacenamiento de energía en el sector renovable.