En junio, las exportaciones de Japón experimentaron su crecimiento más significativo desde noviembre de 2022, aumentando un 19.3% interanual, lo que superó el aumento anticipado del 18.6%. Este crecimiento fue en gran medida impulsado por un aumento del 53.8% en los envíos de semiconductores, reflejando la demanda continua del sector de IA.
Notablemente, las exportaciones a Taiwán saltaron un 46.4%, mientras que los envíos a China y EE. UU. aumentaron un 17.6% y un 13%, respectivamente. El yen débil, actualmente en 163 frente al dólar, también ha contribuido al sólido desempeño de las exportaciones.
Mientras tanto, las importaciones aumentaron un 25.4%, impulsadas por un incremento del 59.3% en las importaciones de petróleo, ya que Japón continúa dependiendo en gran medida de fuentes de energía extranjeras.
El Banco de Japón ha indicado que el repunte económico global, particularmente debido a la demanda de IA, ha aliviado las preocupaciones sobre una desaceleración en la economía japonesa, que creció un 0.5% secuencialmente en el primer trimestre y un 1.8% de manera anualizada.
Tras la publicación de estos datos comerciales, el índice Nikkei 225 subió un 1.56%, reflejando el optimismo de los inversores sobre las perspectivas económicas de Japón.