La aparición de la IA agente está remodelando el panorama tecnológico, impulsando una renovada demanda de unidades centrales de procesamiento (CPUs) y hardware de memoria. Dell Technologies experimentó un notable aumento del 33% en su precio de acciones después de reportar un fuerte crecimiento en los ingresos, marcando su mejor día jamás.
De manera similar, Intel y AMD han visto aumentos sustanciales en el precio de sus acciones, con AMD disparándose un 74% en abril y un 46% en mayo. Este cambio hacia el diseño de sistemas impulsados por IA está requiriendo una mayor dependencia de las CPUs y unidades de memoria tradicionales, en lugar de las unidades de procesamiento gráfico (GPUs) que antes dominaban.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, enfatizó la importancia de la orquestación en los flujos de trabajo de IA, que depende en gran medida del rendimiento de la CPU. Los analistas están revisando ahora sus pronósticos para tener en cuenta los requisitos intensivos en memoria de esta nueva fase de IA, con Morgan Stanley reconociendo que subestimaron el potencial de crecimiento de Dell.
Mejoraron la calificación de Dell y elevaron su objetivo de precio a $448, citando el acceso superior de la compañía al suministro de memoria en comparación con sus competidores. Goldman Sachs señaló que la guía de ingresos aumentada de Dell para 2027 está impulsada por una fuerte demanda de chips DRAM y NAND, con restricciones de suministro que se espera que persistan.
La demanda de CPUs se está convirtiendo en una característica definitoria de esta fase de IA agente, como lo destacan los analistas de Mizuho. Si bien Nvidia no se ha beneficiado directamente de este rally de semiconductores, anunció un nuevo sistema en un chip personalizado para PCs con Windows, que los analistas creen que puede tardar en ganar tracción en el mercado.
En general, la demanda continua de CPUs y hardware de memoria señala un cambio significativo en el sector tecnológico que los inversores deben monitorear de cerca.