El martes, los rebeldes hutíes atacaron el barco de carga Tihamah, de bandera de Tanzania y propiedad egipcia, matando a seis personas, incluidos cuatro miembros de la tripulación. Este incidente marca las primeras muertes por ataques a la navegación en el Mar Rojo en más de un año, destacando los peligros crecientes en rutas marítimas vitales.
En respuesta, las fuerzas estadounidenses atacaron un buque de bandera panameña, el Vela Nova, que supuestamente intentó violar un bloqueo en los puertos iraníes. El Comando Central de EE. UU. informó que han redirigido numerosos buques comerciales desde la reimposición del bloqueo en abril.
El conflicto en curso ha interrumpido severamente la navegación a través del estrecho de Ormuz, que anteriormente manejaba el 20% del comercio mundial de petróleo, contribuyendo a un shock en el suministro energético global y al aumento de los precios del petróleo. Los futuros del crudo Brent subieron a $89.44 por barril, reflejando un aumento del 7% esta semana.
Los analistas sugieren que el actual estancamiento diplomático entre EE. UU. e Irán, junto con el bloqueo naval de los hutíes contra Arabia Saudita, indica que los riesgos para los precios del petróleo siguen siendo elevados. A pesar de estas tensiones, hay indicios de un posible progreso diplomático, con un ministro paquistaní sugiriendo que EE.
UU. e Irán podrían estar acercándose a algún acuerdo respecto al estrecho de Ormuz, aunque persisten desafíos significativos.