CarMax reportó ganancias por acción de $1.31, superando los 95 centavos esperados, y ingresos de $8.01 mil millones, superando la previsión de $7.42 mil millones. Sin embargo, la empresa enfrenta presiones en los márgenes, ya que la ganancia bruta total cayó un 4.4% interanual a $854.4 millones, con una caída del 9.5% en la ganancia bruta de vehículos usados al por menor.
La disminución en la ganancia bruta por unidad usada al por menor a $2,177, una caída de $230 respecto al récord del año pasado, genera preocupaciones sobre la capacidad de la empresa para mantener el crecimiento en medio de condiciones de mercado desafiantes.
El nuevo CEO, Keith Barr, quien asumió en marzo, es optimista sobre una estrategia de recuperación a varios años centrada en mejorar la experiencia del cliente y la eficiencia operativa. Planea revelar más detalles en otoño, habiendo ya iniciado cambios como la mejora del sitio web y la introducción de inteligencia artificial para el servicio al cliente.
A pesar de la reciente caída de las acciones, las acciones de CarMax aún han subido aproximadamente un 25% en lo que va del año, lo que refleja cierta confianza de los inversores en el liderazgo de Barr.
Mientras tanto, las acciones de su competidor Carvana también cayeron más del 7% al anunciar planes para nuevas tiendas franquiciadas, aunque continuará vendiendo vehículos exclusivamente en línea. Barr señaló que la mayoría de los clientes de CarMax prefieren visitar tiendas físicas para inspeccionar vehículos antes de comprar.