Bitcoin ha estado en una caída de casi nueve meses, lo que ha hecho que incluso los tenedores a largo plazo se sientan incómodos. Los principales indicadores técnicos, incluidos los promedios móviles exponenciales y el Índice de Movimiento Direccional, indican una tendencia bajista. Históricamente, Bitcoin ha experimentado caídas severas, con cuatro de sus peores declives superando el 80%.
Si se desarrolla un escenario similar, Bitcoin podría caer a alrededor de $22,000. Este declive no es aislado; otros activos de cobertura contra la inflación y materias primas también están enfrentando caídas, con metales preciosos como el oro y la plata cayendo por debajo de los promedios móviles a largo plazo.
Si bien la venta en corto directa de Bitcoin o acciones relacionadas conlleva un riesgo significativo, se ha sugerido un enfoque más estratégico. Una opción es utilizar una posición bajista contra MicroStrategy (MSTR) para recoger primas a través de spreads de opciones de compra fuera del dinero.
Por ejemplo, una operación de bear call spread en MSTR implica vender una opción de compra a $87 y comprar otra a $90, permitiendo un crédito neto de $1.50 con riesgo definido. Esta estrategia limita las pérdidas potenciales mientras permite a los inversores obtener ganancias si la acción se mantiene por debajo del precio de ejercicio corto.
A medida que el mercado de criptomonedas continúa fluctuando, emplear estrategias de riesgo definido puede ayudar a los inversores a navegar la incertidumbre mientras generan ingresos.