En una decisión decisiva de 7-2, la Corte Suprema determinó que Bayer no puede ser considerada responsable por reclamaciones estatales de falta de advertencia sobre los riesgos de cáncer asociados con su herbicida Roundup.
Esta decisión es vista como una victoria sustancial para Bayer, ya que se alinea con la postura de la administración Trump de que las regulaciones federales de pesticidas prevalecen sobre las leyes estatales.
El juez Brett Kavanaugh enfatizó que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) considera que el glifosato es seguro cuando se utiliza correctamente y no ha exigido una etiqueta de advertencia sobre el cáncer, invalidando así las reclamaciones estatales que buscan requisitos de etiquetado adicionales.
Bayer expresó que esta decisión ayudará a reducir significativamente el litigio en curso relacionado con Roundup, que ha enfrentado numerosos desafíos legales en la última década. La empresa, que adquirió Monsanto, el fabricante original de Roundup, en 2018, considera que esta decisión es beneficiosa para el progreso científico y la innovación agrícola.
Las implicaciones de esta decisión podrían llevar al desestimado de demandas actuales y prevenir futuras reclamaciones basadas en argumentos de falta de advertencia, estabilizando potencialmente el panorama legal de Bayer en el futuro.