David Navazio, CEO de Gentell, se ha dado cuenta recientemente de cómo los eventos geopolíticos, específicamente la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, están afectando las operaciones de su empresa. Gentell depende de derivados del petróleo y gas para sus productos médicos, lo que ha llevado a un aumento en los costos de materias primas de hasta un 30%.
Los gastos de envío también han aumentado drásticamente, con el costo de transportar un contenedor desde Nueva Zelanda a California pasando de $2,000 a $4,500. Esta situación se ve agravada por el hecho de que el mayor cliente de Gentell es el gobierno de EE. UU., que tiene contratos fijos que limitan la capacidad de la empresa para trasladar estos costos incrementados a los consumidores.
Como resultado, Gentell está experimentando una 'presión sobre los márgenes', y aunque esperan una resolución a corto plazo, la posibilidad de aumentos de precios a largo plazo se cierne si el conflicto persiste.
La empresa ha navegado previamente por desafíos derivados de aranceles y interrupciones en la cadena de suministro debido a la pandemia de Covid-19, lo que los ha preparado en cierta medida para la crisis actual.
Sin embargo, el futuro de su estrategia de precios depende de la resolución del conflicto y la reapertura del estrecho de Ormuz, como lo indican los comentarios de Navazio sobre la posible necesidad de aumentar los precios si la situación no mejora.