El 29 de julio de 2026, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó 9-3 para mantener estable la tasa de fondos federales, a pesar de que la inflación se ha mantenido por encima del objetivo del 2% de la Fed durante más de cinco años.
Los votos disidentes provinieron de las presidentas regionales Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan, quienes argumentaron a favor de un aumento de ¼ de punto porcentual para combatir la inflación persistente.
La reunión destacó la incertidumbre en torno a la futura política monetaria, particularmente bajo el liderazgo del presidente Kevin Warsh, quien ha enfatizado un enfoque menos prescriptivo en la orientación sobre las tasas de interés. Si bien los mercados anticiparon en gran medida la decisión de mantener las tasas, hubo cierta especulación sobre un posible aumento.
La declaración de la Fed reiteró que la actividad económica es sólida, pero la inflación sigue siendo una preocupación, exacerbada por factores como aranceles y el aumento de los costos de energía vinculados a tensiones geopolíticas.
La estrategia de comunicación de Warsh tiene como objetivo aclarar la dirección de la política de la Fed, pero la falta de orientación concreta ha dejado a los mercados inciertos.
Las opiniones divergentes entre los funcionarios de la Fed, particularmente en lo que respecta a la necesidad de una política más estricta, subrayan los desafíos que enfrenta el banco central para abordar la inflación mientras apoya el crecimiento económico.