Los nuevos poderes de la Unión Europea, que entran en vigor el domingo, permiten a la Comisión evaluar modelos de IA antes de su lanzamiento público en la UE, restringir el acceso al mercado e imponer multas de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación anual, lo que sea mayor.
Este cambio regulatorio aumenta las apuestas para las empresas tecnológicas estadounidenses, especialmente a la luz de las tensiones en curso entre EE. UU. y la UE sobre la soberanía tecnológica. Notablemente, Google enfrentó una multa de 1.000 millones de dólares en julio por trato preferencial a sus servicios, lo que destaca la postura agresiva de la UE sobre la regulación.
Las capacidades de aplicación de la UE son parte de un despliegue más amplio de la Ley de IA de la UE de 2024, que tiene como objetivo garantizar que las tecnologías de IA se diseñen y utilicen de manera responsable. Henna Virkkunen de la Comisión Europea enfatizó los riesgos potenciales asociados con modelos de IA mal diseñados.
El impulso de la UE por la soberanía tecnológica es evidente, ya que busca reducir la dependencia de los sistemas estadounidenses, con discusiones en curso con empresas como OpenAI y Anthropic tras recientes incidentes cibernéticos que involucraron sus modelos.
La experta legal Elisabetta Righini señaló que los nuevos poderes se aplican a cualquier empresa que ofrezca modelos de IA de propósito general en la UE, independientemente de su ubicación, y que los proveedores no pertenecientes a la UE deben designar un representante con sede en la UE para la comunicación regulatoria.
Los riesgos de multas se extienden más allá de las infracciones sustantivas, ya que el incumplimiento de las solicitudes de información o las evaluaciones de modelos también puede acarrear sanciones. OpenAI y Google han expresado su compromiso de cumplir con las nuevas regulaciones mientras la UE continúa implementando la Ley de IA.