Un grupo de ingenieros de Amazon enfrenta una investigación interna después de expresar preocupaciones en las reuniones del Concejo Municipal de Seattle sobre la agresiva inversión de la compañía en centros de datos de IA.
Los empleados, parte de Amazon Employees for Climate Justice, testificaron a favor de una moratoria en la construcción de nuevos centros de datos, que el Concejo Municipal de Seattle aprobó unánimemente el 9 de junio.
Tras su testimonio, tres empleados fueron contactados por Recursos Humanos sobre posibles violaciones de la política de la empresa relacionadas con sus declaraciones públicas, con la posibilidad de acciones disciplinarias, incluida la terminación.
Esto ha llevado a acusaciones de intimidación y una violación de las ordenanzas locales que protegen a los empleados de la discriminación basada en creencias políticas. Amazon ha declarado que respeta el derecho de los empleados a expresar sus opiniones, pero sostiene que los empleados deben seguir procedimientos al hablar en nombre de la empresa.
La situación destaca la tensión entre las políticas corporativas y la defensa de los empleados, especialmente mientras Amazon planea invertir hasta $200 mil millones este año en infraestructura de IA, al mismo tiempo que despide a 30,000 empleados corporativos.
El sentimiento público es cada vez más en contra de los centros de datos de IA, con una encuesta de Gallup que indica que el 70% de los estadounidenses se opone a su construcción debido a preocupaciones ambientales y de calidad de vida.
El resultado de esta investigación podría impactar la cultura corporativa de Amazon y su relación con los empleados que abogan por la responsabilidad social y ambiental.