En la asamblea de IATA en Río de Janeiro, los líderes de las aerolíneas enfrentaron las duras realidades del mercado actual, donde los costos de combustible han aumentado, lo que lleva a un aumento proyectado de $100 mil millones en gastos para las aerolíneas a nivel mundial este año.
Willie Walsh, el director general saliente de IATA, indicó que se espera que las ganancias netas caigan de $45 mil millones en 2025 a $23 mil millones en 2026, con márgenes de ganancia reduciéndose a la mitad, del 4.2% al 2%.
A pesar de estos desafíos, la demanda de viajes aéreos sigue siendo resiliente, con aerolíneas como Etihad y United Airlines reportando niveles de reservas estables, incluso cuando las tarifas aumentan aproximadamente un 20%. Sin embargo, la sostenibilidad de esta demanda es incierta, especialmente a medida que se acerca el invierno y los precios del combustible siguen siendo volátiles.
La asamblea también señaló que, aunque los pedidos de aeronaves siguen siendo fuertes, los altos costos de combustible podrían llevar al colapso de aerolíneas más débiles, como se vio con Spirit Airlines, que recientemente se declaró en quiebra.
Además, los ejecutivos de aerolíneas expresaron frustración con los fabricantes de motores por problemas de confiabilidad, que socavan las ganancias de eficiencia de combustible esperadas de los nuevos motores.
Esta combinación de factores sugiere un período turbulento por delante para la industria de las aerolíneas, con posibles consolidaciones y cambios en la dinámica del mercado a medida que las empresas navegan por estas presiones financieras.