El fondo soberano de Noruega, Norges Bank Investment Management (NBIM), ha recomendado reducir su asignación a bonos del gobierno del 70% al 50% en su cartera de inversión de 2.3 billones de dólares. Este cambio afecta principalmente a sus tenencias de bonos del Tesoro de EE. UU., que disminuirían del 34.1% al 21.9%.
El fondo busca diversificar sus inversiones, aumentando su participación en bonos del gobierno japonés y en renta fija no gubernamental de EE. UU., como los bonos corporativos, al tiempo que también considera activos más riesgosos como los valores respaldados por hipotecas.
Esta propuesta llega en un momento crítico para el mercado de bonos del Tesoro, donde los rendimientos a largo plazo están en máximos de una década en medio de preocupaciones sobre la perspectiva fiscal de EE. UU.
El economista Mohamed El-Erian señaló que la reducción de las tenencias de bonos del Tesoro por parte de compradores tradicionales como NBIM podría indicar una tendencia más amplia de disminución de la fiabilidad entre estos inversores.
El CEO del fondo, Nicolai Tangen, ha destacado el potencial de mayores rendimientos a través de la diversificación, aunque advirtió que los recientes altos rendimientos pueden no ser sostenibles en una caída del mercado.
Una prueba de estrés reciente indicó que una corrección del mercado impulsada por la IA podría impactar significativamente el valor del fondo, enfatizando la necesidad de un cambio estratégico en la asignación de activos.